Videos de elegidos y confabulados

En general nos causan gracia los delirantes. Claro que cuando el delirante es un general, no resulta tan gracioso.

Sin embargo hay algo del delirio que nos hace reír. El relato de alguien abducido por potencias extraterrestres, elegido como único salvador de la humanidad, produce primero desconcierto y luego, cuando entendemos que se trata de un delirio, risa.Pareciera que primero nos ponemos en la piel del perseguido y a medida que esa persecución se nos hace delirante, podemos despegarnos un poco y reír.
Esto hace pensar que somos un tanto delirantes. Digo, gran parte de la humanidad sostiene la creencia en un ser que es hombre y que es Dios, que es tres pero es uno, que es hijo de una virgen y que murió y resucitó. Es una historia que tiene más contradicciones que la novela de la tarde, pero muchos la creen e incluso ordenan su vida de acuerdo a ella, como sucede con esas señoras a las que no hay molestar a la hora de la novela.

Claro que hay delirios que compartimos muchos, como que nuestro equipo de fútbol es imbatible, pero tenemos mala suerte o que hay una confabulación de la FIFA para que perdamos, o que nuestra nación merece ser la primera a nivel mundial, pero que las otras potencias, temerosas, no dudan en complotarse para destruirnos.
Es evidente que la receta que utiliza cualquier ideología política es delirante. Escuchamos que el mercado se regula solo (¿Qué es el mercado?), que el Estado no tiene que intervenir (¿Entonces para que hay Estado?), que no debe haber Estado y que cada uno debe hacer lo que quiere (desconociendo que el hombre en seguida se agrupa para defenderse de los enemigos reales o de los que tienen cara de enemigos).
Supongo que el punto en el que todos somos delirantes es en la persecución. Cualquier hijo de vecino se ha sabido perseguido en algún momento de su vida. Esto en diversos niveles: hay algunos que son perseguidos morales o sienten una mirada que acompaña cada uno de sus actos, otros se creen perseguidos por algún agente del mal (las tentaciones del maligno), otros se creen perseguidos por un complot y están los que nos creemos perseguido por todo lo anterior.
Ahora bien, somos todos un poquitín paranoicos, pero también es cierto que nos agrupamos en torno a delirios y los defendemos como verdades últimas. Para algunos se trata de ser una raza superior, para otros el pueblo elegido, para otros estar en lucha permanente contra el mal y la lista sigue.

Hay un grupo de gente que no suele agruparse en su delirio. Prefiere delirar solos. Sus delirios no son muy diferentes a los que compartimos, pero son enteramente diferentes y esa diferencia es la que nos hace reír. Y en seguida los llamamos locos.
Ahora recordando la caja de Pandora, me pregunto, ¿cómo nos la arreglamos para vivir si nos sacan los delirios? Pues es fácil, viviendo en un delirio y sin cuestionarlo. Digo, sino explíqueme que hace leyendo unas letras escritas en un vidrio que enseguida se borran, y todo eso con la potencia mínima de mover un dedo.
No me va negar que esta de la Internet no es una realidad de delirio.
Si, pero es enteramente realidad.

Entonces, luego de este comentario, les dejo tres videos de delirantes, tan delirantes como cualquier hijo de vecino, esos que creen tener al mejor padre, la mejor madre, el mejor auto, la mejor mujer cuando soy quien tiene todo eso.

Claudio de la Gente para Humor Comico

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