Promesas, cabalas y delanteras del Mundial

A soplar la vuvuzela

Hoy se terminó el Truman Show. Para muchos, es momento de tomar la revista de nuestro cable operador y buscar nuevos destinos.

Atrás quedaron las cábalas, las promesas y las delanteras, los grandes protagonistas del fútbol argentino.

Las promesas para este mundial han sido llamativas y seguramente el punto flaco en la estrategia de juego. Afirmo: la elección de la promesa debe ser considerada como la principal causa de nuestro fracaso.

Por definición la promesa es una suerte de intercambio, donde se permuta una alegría por una penitencia. Esto es, si la vecinita de enfrente me saluda me voy de rodillas a Luján o si me dan un aumento me voy a Mar del Plata haciendo la vertical.

Sin embargo, en el presente Mundial hubo una trasgresión a la promesa, donde se trocó una alegría por un beneficio. Ejemplo claro ha sido la promesa del Dr. Bilardo, quien ofertó su parte trasera al ganador. O la promesa de Maradona, quien formuló que se pondría en bolas en el Obelisco ¿Dónde está la penitencia?

Confieso ahora mi promesa: si ganaba Argentina, me internaba con Pampita, Scarlett Johanson y Megan Fox en una isla desierta.

Y esta promesa tenía una penitencia… para ellas.

Pero no todo está perdido. Ahora nos queda apoyar al fútbol paraguayo. Estos hermanos latinoamericanos tienen los ingredientes necesarios para ser nuestros protegidos. Ellos también se apoyan en cábalas, promesas y delanteras. Todavía tenemos una delantera para festejar, la de Larissa Riquelme. Y no olvidemos su promesa: ponerse en bolas.

Señores, el mundial continúa.

No es tiempo de bajar los brazos, sino de pintarse la cara color esperanza…

Claudio de la Gente para Humorcomico

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